jueves, 8 de mayo de 2025

Descripción del suelo, flora y fauna de la región de Tres Algarrobos

 


La Plata, 15 de mayo de 1901
Informe del Ingeniero Enrique de Madrid

Características generales del terreno

Las tierras fiscales de la zona denominada Tres Algarrobos, en el partido de Trenque Lauquen, corresponden en su mayoría a tierras vírgenes. Por su alineamiento general, se enmarcan dentro de la configuración pampeana, caracterizada por una llanura completa, sin depresiones ni sinuosidades apreciables.

Composición del suelo

  • Tipo de suelo: Arenoso y arcilloso.

  • Presencia de tosca:

    • En terrenos altos: se encuentra a 3 metros de profundidad.

    • En cañadones: a 40 centímetros.

  • Tierras fumíferas:

    • Fajas delgadas en algunas zonas.

    • Al oeste: amplia extensión de suelo arenoso-fumífero, conocido como tierras mestizas.

Cañadones y salitrosidad

  • Los cañadones contienen eflorescencias salitrosas y alcalinas, compuestas de soda y potasio arrastradas por las aguas de lluvia.


Flora: Pastos y vegetación espontánea

Pastos dominantes en terrenos vírgenes

  • Pasto amargo

  • Pasto puna

  • Paja brava

  • Paja voladora

  • Pasto salado

  • Esparto y espartillo

  • Gramilla silvestre

  • Gramilla del salitral

  • Cortadera

  • Cola de zorro

  • Roseta

Pastos preferidos por el ganado (menos abundantes pero de mejor calidad)

  • Gramillas blandas (varias variedades), especialmente en primavera y otoño.

  • Romerillo blanco y verde

  • Carqueja

  • Peludilla

  • Trébol de olor

  • Abejilla

  • Espaquila

  • Cardo negro

  • Cepa de caballo

  • Marcela

  • Paja colorada

Leguminosas

  • Obotillo

  • Piquillí

Apreciaciones técnicas

Según el Sr. Carlos Spegazzini, los pastos de la zona son en general aptos para el engorde del ganado, sin presencia de pastos tóxicos. Aunque el romerillo no es ideal como forraje, se le reconocen propiedades medicinales.


Plantas acuáticas y de ambientes específicos

En lagunas y zonas húmedas

  • Juncos

  • Junquillos

Zonas altas

  • Verbenáceas: Flor de la mañana, verbena vulgar.

  • Rosáceas: Yerba de la perdiz.

  • Otras especies:

    • Paico

    • Quinua

    • Camambú y chamico (solanáceas)

    • Verdolaga silvestre y biznaga (crasuláceas)

Zonas bajas (cañadones con agua dulce)

  • Trébol de olor (escaso, no por calidad de suelo, sino por quemazones durante la época de semilla).

  • Las aguas

    Las aguas subterráneas en la región son dulces y se encuentran a diferentes profundidades según la topografía del terreno:

    • En terrenos bajos: entre dos y tres metros de profundidad.

    • En cañadones: a dos metros o menos.

    • En terrenos más altos: entre cuatro y cinco metros.

    • En pozos comunes: se encuentran con facilidad a dos o tres metros.

    Las lagunas también contienen agua dulce, proveniente exclusivamente de lluvias.


    Fauna local

    En los campos y la reserva indígena de la zona se observa una notable diversidad de fauna silvestre, incluyendo:

    Mamíferos

    • Vizcacha

    • Zorro

    • Zorrino

    • Peludo

    • Mulita

    • Cuis

    • Rata y laucha

    Aves

    • Perdiz

    • Martineta

    • Ganso silvestre

    • Tero-tero y tero real

    • Cisne

    • Gaviota

    • Chimango

    • Lechuza

    • Halcón

    • Cuervo

    • Pecho colorado

    Insectos

    • Tábano

    • Jejenes

    • Mosquito

    • Ciempiés

    • Diversas arañas

    Reptiles

    • Víbora de la cruz

    • Culebra

    • Lagartija


    Clima

    El clima se caracteriza por ser:

    • Muy variable en primavera y otoño

    • Más estable durante verano e invierno

    Se producen oscilaciones térmicas diarias de hasta 10°C entre la mañana, el mediodía y la noche. Esta inestabilidad se atribuye a la escasa presencia de árboles y población.

    El viento es frecuente y dominante, especialmente en verano y otoño, con dirección predominante del noroeste al suroeste.


    Aptitud agrícola

    Los terrenos son muy aptos para la explotación agrícola, con rendimientos similares a los observados en zonas vecinas como General Villegas.

    Forrajeras

    • Alfalfa: rendimiento entre 600 y 1000 kilogramos por hectárea.

    • Raigrás

    • Cebada

    Cultivos industriales y alimentarios

    • Lino

    • Maní

    • Hortalizas, que se desarrollan con robustez


    Zonas de mejor calidad

    Las mejores tierras se ubican dentro del triángulo formado por:

    • Fortín Olavarría

    • General Villegas

    • Tres Algarrobos


    Aptitud forestal y frutícola

    La región permite el desarrollo exitoso de especies forestales y frutales, siempre que se les proporcione el cuidado adecuado.

    Forestales

    • Acacias

    • Eucaliptos

    • Pinos

    • Álamos (especialmente Carolina)

    • Acacia blanca

    • Ligustro

    Frutales

    • Duraznos

    • Almendros

    • Guindas

    • Membrillos

    • Higueras

    • Vid (especie temprana recomendada)


    Conclusión

    Según los datos recogidos, estas tierras son óptimas para ser destinadas a la colonización. Presentan condiciones favorables para el desarrollo de cultivos de cereales, oleaginosas, forrajes, así como para la implantación de árboles frutales y forestales de utilidad práctica.


Los primeros habitantes

 Entre los primeros habitantes, se destacan varias personas que llegaron a la zona entre 1880 y 1901. Algunos de los primeros pobladores fueron:

  1. Jorge y Alberto Greig: Nacidos por estos parajes hacia 1884, cuando el pueblo aún no tenía nombre y solo se conocían los arbolitos o algarrobos.

  2. Don Rafael, Guillermo y José Barnes, Zoilo Ortigosa, Bautista Mercado, Pedro Casabonet, Floro Rodríguez, Catalina Pallero de Galindez, Restituta Báez, Ascencio Duarte, Nicolás Rojas, Jacinto Giménez, Basilio Ramos, Ángel Bais, Victoriano Román, Feliciano Santillán, y los Hermanos Sagastibelía: Viviendo en la zona antes de 1901 (Datos del acta de demarcación y amojonamiento del partido de Carlos Tejedor, Dirección de Geodesia. Reserva fiscal de Tres Algarrobos).

  3. Saturnino Carreras, Leoncio y Pío Carreras, Esteban Luna y Benigna Santos, Nicomedes Morales, los Almeidas, Pedro Juan Frías (Datos aportados por relatos y el libro “Los Lunas una vida gaucha”, y algunos memoriosos).

  4. José Ruiz, Gabriel Ruiz, Pedro y José Zabala, Carlos Mallarini, Juan Di Yorrio, Antonio Yonna, Domingo Harry, Rutilio Intra, Ramón Vilanova, Zoilo Ortega, Julio Márquez, Florencio Andoy (Datos aportado por “El Argentino”).

Otros habitantes destacados:

  • Doña Francisca Monasterio de Eresuma: 76 años, residente desde 1901.

  • Pedro Andrada: 74 años, residente desde 1875.

  • Antonia Castaño Vda de Guardia: 66 años, nacida en 1883.

  • Gabriela Durán: 60 años, nacida en 1890.

  • Dionisia Rojas Vda de Ciffoni: 73 años, residente desde 1900.

  • Liberio Verón: 86 años, residente desde 1900.

  • Faustina Ferreira Vda de Pinedo: 77 años, residente desde 1900.

  • Luis Andrés Luna: 63 años, residente desde 1900 (extraído del archivo de actas del centro de Comercio Propiedad e Industria del 17/8/1949).

Otros pioneros:

  • Anastasio Altamirano, Paulino Cañete, Florentino Cañete, Acacio Cañete, Sebastián Martín, Regina R. de Zabala, Juan Ciriaco Arruabarrena (casado con Rufina Durán), Augusto y Mario Nuoveliere (casado con María Magdalena Rouge), Dionisio Valle (casado con Regula Pinto), Felix Alarcón, Antonio Martín, Jaime Oliver (primer herrero), casado con Bartola Giménez (indígena), Liberio González casado con Sta. Alvarado (indígena), Silverio González casado con Silvana Gaute, Marcos Paez casado con Fermina Cevallos (indígena), Hilario González casado con Sta. Baradi, Nicasio Jubidor casado con María Romero, Facundo Frascarelli, Antonia Martin casada con Acacio Cañete, Felix Alarcón, Carlos y Nicolás Palanga, Antonio Fariso, Miguel Muntaner, Pascual Zubiri, Rufino Cañete, Pedro Justet casado con Marta Formeron, José Gómez, Mario Romero, Antonio Yonna, Juan Di Yorio, Rafael Troffino, Nicolás Segovia, Antonio Jorajuría, Euleterio Mansilla, Bautista Romero, Ciprino Castaño, Juan de la Cruz Maidana (Datos de familias residentes en el pueblo, familiares de los mismos).

Otras personas destacadas:

  • Juan González, Luis Choco, Pedro Molina, Ventura Giménez, José M. García, Ignacio García, Pedro Bastida, Victoriano Romano, Victoria Oraya, Juan Herrera, Julio Andrada, Emetrio Montenegro, Manuel Brito, Camilo Ponce, José Machado, Restituta Báez, Vicente Velázquez, Saturnino Carrera, José Ruiz, Gabriel Zabaleta, Carlos Mallarini y Juana P. de Mallarini.

Primeras casas de material:

  • José Natiello, José Latorre, Juan Di Yorio, y Domingo Harry (Primer Hotel) (Datos del cuadernillo de historia de Tres Algarrobos de Miriam Serra).


Distribución y ubicación de la población:

Estas personas vivieron en la zona entre 1880 y 1901. La mayor concentración de población estuvo al suroeste del pueblo, en lo que hoy conocemos como el algarrobo histórico. No se puede afirmar con certeza cuántos eran los algarrobos cercanos al rancho, debido a la falta de testimonios, pero se sabe que eran varios.

En la zona vivía un reconocido chamán, Don Abeldaño, que curaba enfermedades de animales (especialmente de gusanos, internos y externos), en épocas sin curabichera ni antibióticos. También fue uno de los primeros habitantes de la región. Más tarde, se destacó Don Juan Luna, quien siguió la tradición de curandero y semiólogo de la época.


Posibles primeros asentamientos:

No podemos afirmar ni negar si este fue el primer asentamiento o paraje de carretas, ya que en los libros que mencionan a Tres Algarrobos, como E. Hudson en "Allá lejos y hace tiempo" y Lucio V. Mansilla en "Una excursión a los Indios Ranqueles", no se da información específica sobre este lugar.












Fuente:  "Tres Algarrobos tiene su historia" del Autor: Jorge A. Marcos


Los Boliches: Centros de Reunión y Comercio en los Primeros Tiempos

 

De allí nace el boliche, ubicado en un lugar fijo y determinado, que era donde se realizaba el comercio elemental, lugar de reunión, y diversión de aquel solitario personaje. Estos boliches se convirtieron en el alma de las primeras comunidades rurales. Un claro ejemplo es el “boliche de Yonna”, al Este del pueblo, cerca de la actual escuela N° 20. Luego, hacia el Norte, por los campos de la Argentina y de Lowe, se encontraba el “boliche del loro”, en la zona cercana a los campos Los Pirineos y los campos de Esaín.

También había el “boliche La carpa” al Sur y el “boliche la criolla”, al Norte, a una considerable distancia, por los campos de Wilson, más tarde de Alberto Browm. El boliche “La mugre” se encontraba hacia el Nordeste, por los campos El Recado, y el “boliche La flora”, de doña Flora Torres de Maidana, al Sur, en el paraje Justet. Por último, el boliche “El hornero” al Suroeste, más alejado del pueblo.

Estos boliches fueron los escenarios donde se reunían los pobladores a despuntar el vicio con una copa, una jugada de naipes, una partida de taba y, por qué no, las carreras cuadreras. En más de una ocasión, estos lugares terminaban con el arreglo de cuentas a punta de facón, poncho y rebenque, jugándose la vida, solo por probar el coraje, la bravura y la destreza de cada uno.

En el villorrio de Tres Algarrobos había tantos boliches como habitantes, nos cuenta un memorioso. A estos establecimientos les siguieron los grandes almacenes, y alrededor de los mismos fue creciendo el pueblo.

No hay duda de que aquellos primeros tiempos, después de 1875, fueron difíciles y duros. Había indios sueltos, gauchos perseguidos por la ley, cuatreros y gente de mal vivir, tal como lo describe “El argentino”. Las autoridades trataban con los recursos que podían controlar una situación complicada para encauzarla hacia una vida normal, permitiendo que llegaran los primeros colonizadores a trabajar nuestras tierras.

No queremos decir con esto que era un pueblo de cuatreros, pero no eran pocos. Tampoco es casual que, en aquellos días, todo habitante común debía andar armado para defenderse de cualquier contingencia. La historia solo puede ser entendida si nos ubicamos en el tiempo y el espacio en el que se desarrolla.

Fuente: "Tres Algarrobos tiene su historia"

Tres Algarrobos: raíces profundas en la pampa bonaerense

 


Fundado oficialmente el 17 de agosto de 1901, el pueblo de Tres Algarrobos guarda una historia rica en esfuerzos, inmigración, trabajo y memoria, como tantos otros pueblos que forjaron la identidad de la Argentina desde lo más profundo de su tierra.

Aunque el acta oficial de fundación se remonta a 1901, Tres Algarrobos ya existía como población rural varios años antes. Su origen no es sencillo de documentar: no hay certezas sobre el día exacto en que se remataron los primeros lotes ni sobre el motivo preciso que le dio nombre. La tradición oral habla de tres algarrobos ubicados cerca del límite con General Villegas, en campos del Sr. Repeto, o quizá en terrenos del ferrocarril, de donde fueron retirados en 1935 por estar demasiado próximos a las vías.

Otras versiones ubican los árboles fundacionales al este, en tierras del Sr. Carlos Pacho, o incluso al sur, en el sitio conocido como "el algarrobo histórico". Son hipótesis que conviven en la memoria colectiva, como ocurre en tantos pueblos del interior donde los documentos escasean, pero la historia viva persiste en la voz de sus habitantes.

Decretada la fundación por ley

La oficialización llegó recién en el año 2001, cuando la Legislatura bonaerense sancionó la Ley N.º 12.668, que reconoce el 17 de agosto de 1901 como fecha de fundación. El proyecto fue impulsado por la senadora Ana María Posadas, con iniciativa del vecino Juan José Laxagueborde.

Más allá de los papeles, la historia real del pueblo está escrita en la vida de los primeros criollos e inmigrantes que, con manos morenas y rugosas, comenzaron a trabajar la tierra. Hombres y mujeres que llegaron con poco más que esperanza y sueños, y forjaron comunidad, esfuerzo tras esfuerzo.

El inmigrante dejó atrás su patria, su lengua, sus afectos. Aquí empuñó el arado, abrió el surco y sembró futuro. Tal vez sólo encontró fatigas al principio, pero templó el carácter como el acero y nunca abandonó. En esas manos callosas y frentes arrugadas se fundaron los cimientos de Tres Algarrobos.

Agua, médanos y lagunas: las condiciones naturales del asentamiento

Lo que hoy es el casco urbano del pueblo se levantó sobre una loma de médano, rodeada por tres grandes lagunas: la de Di Yorio al sur, la de Gómez al este —extendiéndose hasta la actual Ruta 226— y otra al oeste, conocida popularmente como “la del basural”.

La napa de agua estaba a poca profundidad, y en terrenos ubicados al noroeste, entre las actuales calles Mario Baiguera y Florentino Ameghino, existía un jagüel que, según relatos, ofrecía el agua más pura de la zona. Pastos abundantes, tierras fértiles y buena provisión de agua fueron razones fundamentales para que los primeros pobladores eligieran este paraje inhóspito y lo transformaran en hogar.

Un pueblo como tantos… pero con identidad propia

Tres Algarrobos comparte mucho con otros pueblos bonaerenses surgidos entre fines del siglo XIX y comienzos del XX. Sin embargo, su identidad se forjó en el cruce del criollo con el inmigrante, en la solidaridad del mate compartido, en la labor incansable del campo, en la escuela, la iglesia, el ferrocarril y los primeros periódicos locales.

Las voces de sus vecinos, los nombres de sus calles, las historias de sus instituciones y el trabajo cotidiano son los verdaderos archivos de su historia. Y como dice el texto original de su reconocimiento: “los hombres no son una piedra estática e impasible”, sino espíritu palpitante que transforma la tierra que pisa.

Hoy, mientras caminamos por sus calles, bebemos su agua, trabajamos sus suelos o enseñamos a nuestros hijos en sus escuelas, cosechamos lo que aquellos pioneros sembraron con sudor, esperanza y coraje.


Decreto sobre la Colonización

La Plata, 17 de agosto de 1900

Consideraciones Generales:
El Poder Ejecutivo de la provincia de Buenos Aires, considerando la existencia de tierras fiscales aptas para la colonización, y en concordancia con la Ley del 25 de noviembre de 1887, decreta:

Art. 1° – Se destinan para explotación agrícola las fracciones de tierras fiscales de:

  1. Guaminí: campo “La Larga”.

  2. Trenque Lauquen: “Tres Algarrobos”, “Fortín Olavarría” y “Las Guasquitas”.

Art. 2° – El Ministerio de Obras Públicas dispondrá la mensura y subdivisión por el Departamento de Ingenieros, bajo las siguientes bases:

  1. Lotes de 100 hectáreas.

  2. Uno destinado a la formación de pueblos; los demás, a chacras.

  3. El lote para pueblo se subdividirá en manzanas de 100 x 100 m, calles de 20 m y avenida de circunvalación de 40 m.

  4. Manzanas divididas en solares de 25 x 50 m. Los contrafrentes a la plaza: 12,50 x 50 m.

  5. Cinco manzanas para plazas públicas: una central y cuatro equidistantes.

  6. Enfrente de la plaza central: solares para Iglesia, Municipalidad, Consejo Escolar, Juzgado de Paz, Policía, Alcaldía, Telégrafo y Rentas.

  7. Solares para escuelas públicas en puntos convenientes.

  8. Chacras subdivididas en cuatro raciones de 25 ha. Caminos vecinales de 25 m de ancho.

  9. Cuatro lotes en puntos equidistantes reservados para servicios públicos.

  10. Alineaciones a medios rumbos corregidos.

  11. Numeración: de izquierda a derecha, desde el ángulo norte al oeste.

Art. 3° – Precios y forma de pago:

  • En Tres Algarrobos: cada chacra a $14 por ha ($350 total), pagaderos en seis cuotas, una al contado y el resto en 1, 2, 3, 4 y 5 años, sin interés.

  • Solares del pueblo: $5, $10 o $20 al contado.

Art. 4° – A cada colono se le dará un solar gratuito en la zona del pueblo correspondiente.

Art. 5° – Las solicitudes deben ajustarse a lo dispuesto en este decreto.


Contexto histórico-social según relatos locales

Narración oral recogida en relatos populares:
Los primeros pobladores llegaron de Buenos Aires, algunos vinculados a la política o como laderos de caudillos. Por conflictos, se asentaron en la zona de frontera, cerca de lo que luego sería el pueblo. Construyeron ranchos de barro y paja, sin límites definidos en sus tierras, antes de la mensura oficial.

La llegada del primer pulpero con su carreta marcó un hito: bebidas, juegos y "otras yerbas". El lugar, conocido por “los tres algarrobos”, se ubicaba sobre un camino real que conectaba General Villegas con Trenque Lauquen y seguía hacia Santa Fe, Córdoba y Bahía Blanca. Carretas, diligencias y chasques paraban allí a descansar y cambiar caballos.

En los inicios se comerciaban cueros, plumas y cerdas con víveres. El dinero no alcanzaba. Hubo arreos de ganado, a veces ilegales, incluso con complicidad de las autoridades. La represión era brutal: “la ley se manejaba a gusto de las autoridades”. La diversión: el boliche.
Las familias numerosas descendientes de aquellos primeros pobladores aún viven en Tres Algarrobos y son respetadas por la comunidad.


Ejecución técnica del plan de colonización

Dirección de Geodesia de la Provincia de Buenos Aires
Reservas fiscales de Tres Algarrobos – Año 1901
Por Ing. Enrique de Madrid y Agr. Juan J. Bugni

Decretos posteriores de implementación:

La Plata, 16 de marzo de 1901
El P.E. ordena al Departamento de Ingenieros mensurar y amojonar las reservas “Tres Algarrobos” y “Fortín Olavarría” de Trenque Lauquen, conforme al decreto de agosto de 1900.

Art. 1° – Se realizará la mensura, división y amojonamiento según lo estipulado.
Art. 2° – Previo a esto, se hará un reconocimiento de los terrenos para evaluar su aptitud agrícola.
Art. 3° – Publíquese, comuníquese, insértese en el Registro Oficial.
Fdo: Yrigoyen – Adolfo Saldías.


Disposiciones adicionales

Art. 16° – Las chacras o lotes con cultivo o edificaciones serán anotados por el Ministro de Obras Públicas.
Art. 17° – Lotes reservados para montes, según indique el Ministerio.
Art. 18° – Se encomendarán planos y condiciones para edificios públicos como comisarías.
Art. 19° – El terreno del pueblo deberá cumplir condiciones de seguridad del subsuelo, higiene y cercanía a caminos y vías férreas.
Art. 20° – Los gastos se imputarán a la partida de Obras Públicas.
Art. 21° – Comuníquese, publíquese e insértese.


Documentos administrativos complementarios

20 de marzo de 1901:
El Ministerio solicita reconocimiento de las reservas “Tres Algarrobos” y “Fortín Olavarría”.

22 de marzo de 1901:
Se solicitan $2.500 m/n para los trabajos de mensura en cada colonia agrícola. Se designa a los Sres. Enrique de Madrid y Juan J. Bugni para realizar las tareas.

2 de abril de 1901:
Se ordena al Departamento de Ingenieros iniciar las divisiones y amojonamientos de las fracciones.

Mensura, división y amojonamiento de la Reserva Fiscal de Tres Algarrobos (1900-1901)

  • Decreto del 17 de agosto de 1900: El Poder Ejecutivo destina tierras fiscales en Tres Algarrobos y Fortín Olavarría a la colonización agrícola.

  • Se ordena elevar informes técnicos sobre la topografía, calidad de las tierras, pastos, maderas y minerales.

  • Se asigna un técnico de la Oficina Agrícola Ganadera para acompañar al Ing. Enrique de Madrid.

  • Firmado: Adolfo Saldías.


Notificación a los linderos (abril de 1901)

  • Se notifica que el 14 de abril de 1901 comenzará la operación de deslinde, división y amojonamiento.

  • Linderos:

    • Noroeste: José G. Calderón

    • Noreste: Guillermo J. Wilson

    • Sudeste: Juan Echeberry

    • Sudoeste: Juan Echeberry y Rafael Barnes

  • Firmantes: Enrique de Madrid, Juan Bugni, Melitón Magalde (por Wilson Hnos.), Gregorio R. Cuello, Remigio M. Otero, representantes de Rafael Barnes y Jorge Greig, General Paunero, R. Barrios, Guillermo Barnes.


Acta de finalización del deslinde (28 de abril de 1901)

  • Se concluye el trabajo de deslinde y amojonamiento.

  • Se deja constancia de que no se han sobrepasado los límites de los linderos.

  • Firmantes: Enrique de Madrid (Ingeniero Civil), Juan J. Bugni (Agrimensor), Guillermo Barnes, Remigio M. Otero, Cecil C. Sheppard (por A. Wilson), Braun (por Andrés E. Repetto), Juan E. Gassolo.


Descripción del suelo, flora y fauna (15 de mayo de 1901)

  • Terreno: tierras vírgenes, llanura pampeana, suelo arenoso y arcilloso.

  • Tosca: entre 3 m y 0,40 m de profundidad.

  • Cañadones: eflorescencia salitrosa y alcalina (soda y potasio).

  • Pastos: mezcla de especies silvestres y gramíneas. Predominan el pasto amargo, puna, paja brava, esparto, gramilla, cortadera, etc.

  • Gramíneas mejores para el ganado: romerillo blanco y verde, carqueja, peludilla, trébol de olor, abejilla, espaquila, rama.


Ubicaciones y poblaciones destacadas

  • Tapera de Galván, alambrado de Cipriano Castaño, camino Drabble–Trenque Lauquen.

  • Rancho de Catalina Palleros de Galíndez, poblaciones de Restituto Bais y Ascencio Duarte.

  • Población Wilson, reserva costanera de Wilson, campos de Nicolás Rojas, camino General Villegas–Trenque Lauquen.

  • Rancho de Jacinto Jiménez, Basilio Ramos, Ángel Bais, tapera de Victoriano Román, rancho de Feliciano Santillán.

  • Terraplén del ferrocarril Rufino–Bahía Blanca (concesión Pelleschi), rancho hermanos Sagastibelsa, camino Pehuajó–Gral. Villegas.

  • Campos de Rafael Barnes.


Datos catastrales y superficie

  • Superficie total: 10.740 hectáreas, 99 áreas, 87 centiáreas.

  • Linderos actualizados:

    • Noroeste: Centro Agrícola General Paunero (Urdanio y Repeto)

    • Noreste: Alberto Brown (antes Wilson)

    • Sudeste: Centro Agrícola Juan B. Alberdi

    • Sudoeste: Juan B. Alberdi y Rafael Guillermo Barnes


Notas sobre escrituras y posesiones (1902–1919)

  • 18 junio 1902:

    • Robustiano Leguizamón: Solar C, Manzana 21, categoría 2°, y Chacra 57.

    • Antonio S. Bionda: Solar A, Manzana 2, y Chacra 54.

    • Amadeo Marangoni: Lotes C y D, Manzana 31, categoría 1°, y ½ Chacra 63.

  • 25 junio 1902: Antonio Domínguez, ½ Chacra 65, fracciones A y B.

  • 26 agosto 1903: Francisco Silvestre, Chacra 47, fracciones A y D.

  • 13 julio 1903: Lorenzo Bugni solicita permuta del lote D por el A.

  • 14 abril 1903: La reserva en chacras 13, 21, 90 y 88 se reduce a 25 ha por resolución del Ministerio de Obras Públicas (10 julio).

  • 18 octubre 1904: Solicitud de posesión tras remate sin compradores.

  • 21 septiembre 1904 / 30 abril 1905: Vecinos piden y reciben posesión de chacras 11, 29, 8 y 23.

  • 7 abril 1902: Escritura de la Chacra 71 a Campo y Harry (registrada el 11 junio 1906).

  • 1 abril 1919: Venta de terrenos de Manzana 44, lotes E y F a la Sra. Elizondo de Jorajuría por $3.000 m/n

Tres Algarrobos: Ecos de una colonización que forjó el oeste bonaerense




La Colonización

Terminada la tarea de conquistar o desalojar al indígena de sus tierras, entre 1880 y 1885 se da comienzo a la división y mensura de las llamadas tierras de frontera. Los remates de estas tierras se realizan en 1888, dando origen a las grandes estancias. A partir de ese momento, comienza a llegar un importante flujo inmigratorio atraído por la posibilidad de trabajar y labrar estas nuevas tierras.

En estas estancias se destacaron nombres como:

  • "El Plato", de Luis Lowe.

  • "La Tierra", de José Lelio Balbiani.

  • "La Argentina", originalmente de Guillermo Wilson y luego de Sara Brown.

  • "La Sarita", del señor Vigal, quien trajo hacia 1900 el primer animal de raza Lincoln, y que más tarde pasó a manos de Emilio Monch.

  • "El Centro Agrícola Paunero", de la familia Repeto.

  • "La María Elisa", de María Elisa y Pedro Lacau.

  • "La Adela", de Guillermo Seré.

  • "Santa Inés", de la familia Nazar Anchorena, una de las estancias más importantes de la zona. En esta última, doña María Inés Nazar mandó construir en 1917 una iglesia en homenaje a la Virgen Santa Inés (Virgen Romana, representante de la pureza, que murió siendo casta y sufrió el martirio durante la persecución de Diocleciano). La iglesia, de grandes dimensiones, estilo urbano y estética lujosa, fue una muestra cabal de lo que eran las estancias de esa época y de la marcada diferencia con el chacarero arrendatario.

El primer alambrado fue traído por la familia Drabble, siendo rápidamente adoptado por las grandes estancias.

La Familia Drabble y su Legado

La familia Drabble llegó a la Argentina hacia 1925. Fueron pioneros en múltiples actividades: los alfalfares para la cría de animales Shorthorn, la industria frigorífica, los molinos harineros, la banca privada, entre otros.

Jorge (George) Wilkinson, casado con Elizabeth (Isabel) Witt, hermana de Thompson Drabble White, se afincó en la zona con la estancia "Santa Isabel", en Santa Fe, hacia 1870. Jorge W. (White) Drabble, siendo muy joven, participó en un malón y se radicó en General Villegas. Junto a su hermano Charles Thompson Drabble White, comenzaron con establecimientos ganaderos dedicados a la cría de la raza Shorthorn, siendo los primeros en exportar carnes argentinas a Londres (Inglaterra) a través de la empresa River Plate Fresh Meat Co. Ltd., de la cual la familia Drabble era propietaria. Esta información está documentada en el libro Argentine Plains and Andine Glaciers (Londres, 1901), de Walter Larden, con correcciones de Henry Neville Larden.

Fueron dueños de varias estancias en la zona: La Velita, Las Piedras, La Caledonia, La Cantábrica y la estancia Drabble, llegando a tener en propiedad unas 18.000 leguas cuadradas de campo.

De aquellas estancias solo quedan los recuerdos: los cascos señoriales de estilos europeos, mayormente ingleses; las casas de residencia de sus dueños; la volanta tirada por dos caballos, con la que recorrían el campo o venían al pueblo a hacer las compras (luego sustituida por el Ford T y el Ford A); sus parques con variedad de plantas, incluidos frutales tanto para patrones como empleados, cuidadosamente atendidos por parqueros; sus bellos jardines adornados por estatuas de santos, animales o personalidades; los aljibes; las piezas para los peones solteros; las casas para los casados; el hogar del capataz, del encargado; la cocina, el comedor, la carnicería; el tanque de agua que abastecía con agua corriente a todas las dependencias gracias al molino; y el mirador en lo alto del tanque, con su escalera en caracol.

Vida y Cultura en las Estancias

No podían faltar los galpones y la matera, con el fogón siempre encendido para las mateadas. En ese lugar se contaban historias de hazañas, reales o no, atribuidas con entusiasmo por sus narradores. También había relatos de luces malas y aparecidos, como parte de un juego de heroicidad para enfrentarlas. Y siempre, después del día de la carneada, el infaltable churrasco puesto a las brasas.

El deporte tenía su lugar: había canchas de paleta, bochas y fútbol. También estaban los corrales, la manga, el cargador, el molino y los bebederos. Es inolvidable la imagen de la fila de caminantes (crotos) con sus ollitas, esperando el reparto del cocinero y la ración de yerba y azúcar.

Las estancias eran pequeños poblados perdidos en la inmensidad del campo. Las yerras eran verdaderas fiestas del arte campero, donde cada trabajador demostraba sus habilidades, aunque muchas veces los animales sufrían.

El Nacimiento del Partido de Carlos Tejedor

En este contexto social y productivo, se funda la vida institucional del Partido de Carlos Tejedor. En la colonia agrícola Don Alberto, de Alberto Almirón, conocida también como Flora o Fertilidad, se promovió la creación del partido.

El 22 de junio de 1904, se presentó el proyecto a la Cámara de Diputados. A pesar de resistencias en su tratamiento, la ley fue sancionada y promulgada por el Poder Ejecutivo el 3 de enero de 1905, con el número 2.901.

Para tal fin se tomaron tierras de los partidos de Trenque Lauquen, Lincoln y General Villegas.

De Fortín en Fortín: La Expansión Territorial

El avance hacia el oeste bonaerense puede rastrearse también en la línea de fortines que protegía los asentamientos:

  • De Fortín Lavalle a Fortín Timote: 57 km

  • De Fortín Timote a Fortín Heredia: 36 km

  • De Fortín Heredia a Fortín Desobediente: 12 km

  • De Fortín Desobediente a Fortín Salinas: 23 km

  • De Fortín Salinas a Fortín Farías: 13 km

  • De Fortín Farías a Trenque Lauquen: 20 km

Total: 163 km

Este recorrido revela el esfuerzo militar y logístico por asegurar el control y ocupación del territorio.

Epílogo

De aquellas estancias solo nos quedan los recuerdos. Pero su huella permanece en cada rincón de Tres Algarrobos, donde aún resuenan los ecos de una época de colonización que no solo transformó la tierra, sino también la identidad y la cultura del oeste bonaerense.

Los caminos del indio

 Los caminos del indio, desde Fortín Heredia a Trenque Lauquen, hay una antigua rastrillada, llamadas “Rapú”, que solían tener hasta 300 metros de ancho por el paso de los arreos de ganado, que iban al norte, hasta el Rio IV, Córdoba, y rumbo a Santa Fe, y al sur hasta las tolderías de Pincén, y desde allí más al sur, hasta los límites con Chile. Las rastrilladas o surcos paralelos y tortuosos que con sus constantes idas y venidas, han dejado los indios en el campo, es un surco parecido al dejado por una carreta, suele ser un camino ancho y sólido, salirse de él, se puede caer en un guadal, terreno blando y movedizo, en el que caballo y jinete es factible quedar enterrados. El caballo del indio es una especialidad de la pampa, es el único que puede cruzar el desierto con todas sus dificultades, (Lucio V. Mansilla, “Una excursión a los indios ranqueles”)

Pueblos indígenas de la región

 Los Pampas y los Pehuenches, emparentados entre sí por lazos sanguíneos, fueron los que jugaron el principal papel, en la Conquista del Desierto, por su energía y su resistencia al blanco, procedentes de la Araucanía, ocuparon toda la región de la llanura pampeana bonaerense por 1860.

 Vivian en chozas o toldos, apuntalados por palos, cubiertos de cueros.

 Los Ranqueles “gente del cañaveral”, parientes cercanos de los Araucanos, provenientes de Chile, encabezados por Yanquetruz, (quien traicionó a Mariano Rosas, hasta ese momento jefe de las Tribus pampeanas) derrotando a los Pampas, se forman en una confederación de tribus, que ocuparon desde el río Quinto al Rio Colorado, hasta su muerte en 1835, en que lo suceden varios caciques, que tuvieron épocas de paz. 

Algunas de éllas, las formaron grupos de indígenas, dirigidas por blancos desertores o perseguidos por la justicia.

 Los vorogas ocuparon la Pampa con su cacique Calfucurá, quien desató la historia trágica, ensangrentada por los malones, hasta 1873 que falleció, lo sucedió Namuncurá, quien fue derrotado por las fuerzas Nacionales.

 Todos éllos ocupantes del territorio Argentino, fundamentalmente las provincias de Bs.As., La Pampa, Santa Fe, Córdoba y San Luis, fueron llamados bárbaros, herejes y sanguinarios y otros epítetos más, por los cuáles debían ser combatidos, si queríamos que el país se desarrollara, nadie dijo que ésta era una cultura diferente, que debía ser educada y no exterminada: ¿pero en los primeras albores de la humanidad, no presentaron acaso otro cuadro igual? ¿No eran gavillas de bandoleros, rapaces y sanguinarios, crueles y traidores?

 Entonces ¿Qué tiene que decir nuestra desencantada civilización? 

Qué queremos que los indios no nos asolen, es lo mismo, que quejarnos que los gauchos sean ignorantes, viciosos y atrasados.

 ¿A quién la culpa, sino a nosotros mismos? (Lucio V. Mansilla “Una excursión a los indios ranqueles”.

 Pincén

 En 1972, hizo su aparición Pincén (Pinthen, o Pin –Tin, (amantes de sus antepasados), hijo de Namuncurá y mujer blanca, (o también hijo de Ayllapán y Amuypán, dícese nacido en Carhué, Casado con Paula Laitú, hija de Kincumecul y de Imayman, nativa de Chandileufú,(según actas de bautismos del 15/9/1979) y una segunda mujer blanca sobrina del General Arredondo.

 Francisco Cathunau (o Catrinau) ,( traducido como tigre petiso)Pincén o Pinsen, nombre de guerra y Cathunao, variantes, por el linaje familiar, quien dice ser voroga Argentino y no un vorongano Chileno como Calfucurá, usurpador de nuestras tierras.(diario La opinión de Trenque Lauquen, por el especialista José F. Mayo) 

Su hijo Francisco Pincén Cathuno (o catrinao), nacido hace 55 años, nativo de Carhué, hijo de Allapán y de Amypán (la madre). Acta de bautismo del 15/9/1979, isla de Martín García. 

Su hijo Simón Martín Nahuelghur, nacido hace 33 años, hijo del cacique Pancho Pincén y Paula Laitu, nativo de Carhué.

 Su hija Ignacia (Catrinao o Cathinao) Martina, nacida hace 13 años, hija de Pancho Pincén y Paula Laitu, sin lugar de nacimiento (actas de bautismo, Isla Martín García, el 15/9)1979.

 De una bravura, coraje e inteligencia sin igual, su cuartel y refugio final, fue Toay de Santa Rosa (L.P.), (Hace algunos años se reconoció su origen, y su presencia, como únicos dueños de estas tierras, levantándose un monumento, en la circunvalación al sur de la ciudad, con la asistencia de autoridades y de toda la comunidad indígena), ocupó Salinas Grandes, Trenque Lauquen, y toda la zona noroeste de la Provincia de Buenos Aires, fue un baluarte en aquella lucha sin cuartel con el blanco.

 Los pampas

 Los Pampas, son los hijos naturales de estas tierras, que por miles de años la habitaron, donde están las cenizas de todos sus antepasados, pero que una cultura llamada civilización, los desalojó sin miramientos, ni piedad, su sangre abonó esta tierra, junto al abnegado y valiente soldado, por el solo hecho del avance del capitalismo extranjero, a quiénes le fueron entregadas estas tierras por unas pocas monedas, produciendo un nuevo modelo social. 

Los indios se trasladaban permanentemente en busca de sustento y de comunicación con otras tribus, por los que llamaron pomposamente “Caminos reales”, y lo hacían en forma zigzagueante, esquivando guadales, pantanos, vizcacháles, uniendo las lagunas, donde abrevaban los animales y el indígena, el tan necesario y ansiado líquido; con su único inigualable, transporte, “el caballo “ que era capaz de galopar leguas sin detenerse ,ni dar muestra de cansancio, corría hasta con la patas traseras atadas, esquivando todas las anomalías del terreno nombradas y hundidos en los pantanos, médanos, cruzando montes, perdiéndose velozmente entre los pajonales, sin perder el rumbo, ni de día, ni de noche, en esas andadas jamás lo hacían por puntos fijos, fácil de ser hallados. 

El caballo nunca era maltratado, se lo amansaba con suaves caricias, hasta dominar dócilmente, a una obediencia total, aquel animal que pasaban a transformarse en un centauro; (hombre – animal); se lo conducía sin freno, ni rebenque, ni espuelas, solamente con suaves golpes de mano sobre su cogote, y la voz de mando.

 Decía el Comandante Prado, eran luz en el desierto, que aparecía y desaparecía, a la misma velocidad, perseguirlos era tiempo perdido y se podría correr el riesgo de ser atacado por otros indios emboscados.

 Para el gaucho o el indio, el caballo era lo más importante en su vida, ya que élla, dependía de áquel, se podía perder o cambiar cualquiera de sus pertenencias, inclusive su esposa, pero no su caballo.

 Eso lo entendió muy bien el General Conrado Villegas, que formó la mejor caballada, llamada “los Blancos de Villegas” que fueron elegidos entre unos 6.000 (seis mil) animales, escogió los mejores y formó una tropilla de 600 (seiscientos), de pelo blanco, bayos claros, y tordillos blancos, eran seiscientos caballos de acero, que fueron adiestrados hasta tener las mismas condiciones y habilidades que el caballo del indio; para ellos exigió los mayores cuidados, el soldado podía estar tiritando de frío, pero los caballos estaban tapados con una frazada, el soldado no tendría para comer, el caballo la ración del mejor pasto, y sólo se los podía usar para los casos de mayor importancia

 Esa era la única manera de combatir al indio.

Fuente:“Tres Algarrobos, tiene su historia” Jorge A. Marcos 

Descripción del suelo, flora y fauna de la región de Tres Algarrobos

  La Plata, 15 de mayo de 1901 Informe del Ingeniero Enrique de Madrid Características generales del terreno Las tierras fiscales de la ...